¡Hola de nuevos amigos!

Debido a la gran cantidad de trabajo que tenemos, he tardado un poco en escribir. Como bien sabéis, en verano lo que más se lleva son las bodas, y los preparativos nos tienen totalmente absorbidos. ¡Parece que cada fin de semana nos casamos nosotros! ¡¿Os imagináis?!

Si os acordáis, en las dos últimas entregas de la prueba de menú, os hablé de las decisiones que hay que tomar y del menaje. Hoy os voy a desarrollar el tercer punto, que sería la elección de la comida. ¡Tenía muchas ganas de escribir este espacio, pues de lo que más me gusta hablar es de comida!

Menú bodas Mallorca

Hay dos fases a la hora de elegir el menú. La primera, es una reunión con cada una de las parejas para descubrir cuáles son sus gustos, -e intentar que no se dejen llevar por nombres extravagantes que solo adornaran-, y la segunda, es el día de la prueba de menú.

He observado en varias ocasiones que si un mismo plato le cambio el nombre y lo pongo más largo o pretencioso, las parejas lo eligen. Una moda más.  Os pongo ejemplos: Prensado de foie con almendra garrapiñada y bizcocho de maíz , sobre gel de balsámico y mermelada de aceite de trufa blanca de Alba de Piamonte y de oliva virgen extra de Sóller con escamas de sal del Himalaya y crujiente de merengue negro. ¡TOMA YA! Que será lo mismo decir: Foie, maíz y trufa o Foie, esponja de maíz y aire de trufa. ¿Con cual os quedáis?

Lo que quiero decir con esto, es que a veces, las palabras, sobran. Quiero que os dejéis llevar. Nuestro trabajo es que nos dejéis crear. No quiero que os ciñáis a un papel donde queda fijado lo que comeréis el día de vuestra boda. Queremos cocinar para vosotros, y que el banquete sea inolvidable. Esa es nuestra labor real, y sabemos que los novios prácticamente ni coméis. Es por esto que también pedimos compasión, piedad por esos invitados que sí quieren comer picante, o pescado crudo, o simplemente verdura. No tengáis miedo a quedaros con hambre. ¡Hay comida de sobra! ¡Y recordad que no es una cena para dos! Tiene que haber para todos los gustos.

Déjate orientar por los mejores

Luego viene la segunda parte. Una vez hemos hecho la elección de menú, concretamos la fecha para la prueba, y llega el día. En esta ocasión, los novios y sus padres, tíos o amigos, deben saborear de primera mano una incansable lista de platos. Se les proporciona un menú escrito, con todo lo que van a probar, y deben puntuar lo que más les ha gustado. Después, decidirán con qué se van a quedar. Para ellos es una decisión complicada, pero si se dejan orientar por nosotros, todo irá genial. Es normal que ellos tengan dudas, es una situación a la que no están acostumbrados. Por eso es importante estar abiertos de mente, receptivos y confiando en nosotros, que tenemos amplia experiencia en esto.

Siguiendo estos breves consejos, la elección del menú para la boda será un verdadero éxito. ¡Os esperamos en la próxima entrega!

Vicky